Oftalmolosa Cusí Hidrocortisona: para qué sirve y qué vigilar
Es una pomada oftálmica con hidrocortisona, un corticoide que reduce la inflamación de la superficie del ojo y del párpado. Un corticoide en el ojo se usa siempre bajo control médico: puede subir la presión intraocular y agravar una infección herpética. Con receta
Principio activo: hidrocortisona, corticoide de potencia baja. La concentración figura en el envase y en el prospecto. · Para qué sirve: procesos inflamatorios no infecciosos del segmento anterior del ojo y de los párpados. · Dispensación: medicamento sujeto a prescripción médica. · Forma: pomada oftálmica estéril en tubo, de la gama Oftalmolosa Cusí.
¿Qué es Oftalmolosa Cusí Hidrocortisona y qué contiene?
La hidrocortisona es el corticoide más suave del arsenal terapéutico. En el ojo hace lo mismo que en la piel: frena la cascada inflamatoria, reduce el enrojecimiento, la hinchazón y las molestias. No mata bacterias, no mata virus y no repara nada. Solo apaga el fuego.
Esa distinción es la clave de toda la ficha. Si la inflamación está causada por una infección activa que nadie ha tratado, apagar la respuesta defensiva es exactamente lo contrario de lo que conviene. De ahí que este medicamento no se compre ni se reutilice por iniciativa propia.
Como cualquier producto ocular, es estéril y de uso exclusivamente oftálmico. Una pomada dermatológica con hidrocortisona —hay varias, incluso sin receta— no puede entrar en el ojo bajo ningún concepto: no está esterilizada ni formulada para la córnea.
¿Para qué sirve?
El prospecto la reserva para procesos inflamatorios de la parte anterior del ojo y de los párpados en los que no hay infección, o en los que la infección ya está controlada con el antibiótico correspondiente. Los cuadros donde el oftalmólogo la plantea con más frecuencia son:
- Conjuntivitis alérgicas o irritativas que no ceden con medidas simples.
- Blefaritis y eccemas del párpado con mucho componente inflamatorio.
- Inflamación tras una agresión física o química leve de la superficie ocular, valorada previamente en consulta.
- Ciertas inflamaciones del segmento anterior, siempre con diagnóstico y seguimiento.
Está contraindicada —y esto es literal en la ficha técnica de los corticoides oculares— en las infecciones víricas de la córnea y la conjuntiva, en particular la queratitis herpética, y en las infecciones fúngicas o tuberculosas del ojo. Un corticoide sobre un herpes ocular puede provocar una úlcera corneal grave. Si el cuadro es herpético, el tratamiento es otro: aciclovir oftálmico.
Cómo se aplica
La frecuencia y la duración las fija el oftalmólogo; el prospecto detalla la pauta autorizada. La técnica es la de cualquier pomada ocular:
- Manos limpias y secas.
- Tira suavemente del párpado inferior y mira hacia arriba.
- Aplica un cordón corto de pomada, de aproximadamente un centímetro, dentro del saco conjuntival.
- No toques el ojo ni las pestañas con la cánula del tubo.
- Cierra el ojo un minuto y parpadea despacio.
Verás borroso durante unos minutos: no conduzcas hasta que la visión se aclare. Tienes el paso a paso completo en cómo aplicar una pomada en el ojo.
Dos particularidades de los corticoides: no se abandonan de golpe si el tratamiento ha durado varios días —el médico suele indicar una retirada escalonada para evitar el rebote inflamatorio— y no se prolongan «hasta que se acabe el tubo». Cuando el oftalmólogo dice basta, se para y se desecha el envase.
Precauciones y efectos secundarios
Los efectos locales inmediatos son leves: escozor al aplicar, visión borrosa transitoria, sensación de cuerpo extraño.
Los que importan aparecen con el uso repetido o prolongado y son los propios de los corticoides oculares:
- Aumento de la presión intraocular, que en personas predispuestas puede derivar en glaucoma. Es silencioso: no duele y no se nota hasta que hay daño. Por eso los tratamientos largos exigen medir la presión en consulta.
- Catarata subcapsular posterior con exposiciones prolongadas.
- Retraso de la cicatrización de la córnea, relevante si hay una erosión o una úlcera.
- Agravamiento o enmascaramiento de infecciones: bacterianas, fúngicas y muy especialmente las herpéticas.
Consulta sin demora si durante el tratamiento aparece dolor ocular, halos alrededor de las luces, pérdida de visión o empeoramiento del enrojecimiento. En embarazo, lactancia y en niños, la indicación es siempre médica; para el uso pediátrico de tópicos en general, revisa pomadas en niños.
Higiene del envase: uso individual, nunca compartido, y desecho al terminar el tratamiento, aunque quede producto. Una pomada oftálmica abierta pierde la garantía de esterilidad en pocas semanas; lo explicamos en cuánto dura una pomada abierta.
Alternativas y equivalentes
La alternativa la elige el oftalmólogo según haya o no infección y según la potencia antiinflamatoria necesaria:
| Alternativa | Composición | Cuándo se plantea |
|---|---|---|
| Terracortril oftálmica | Oxitetraciclina + corticoide | Inflamación con componente infeccioso bacteriano que el médico decide cubrir a la vez |
| Oftalmolosa Cusí Eritromicina | Eritromicina | Cuando el problema es una infección bacteriana y el corticoide no procede |
| Pomadas lubricantes oculares | Vaselina y parafinas oftálmicas | Si la molestia real es sequedad y no inflamación; sin receta |
Cuando el ojo pica por alergia estacional, el primer escalón suele ser un antihistamínico tópico o un estabilizador de mastocitos, no un corticoide. Y si la irritación va con costras y borde palpebral inflamado, revisa pomada para la blefaritis.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar una pomada con hidrocortisona en el ojo por mi cuenta?
No. Un corticoide en el ojo se usa siempre bajo control médico, porque puede subir la presión intraocular y empeorar de forma grave una infección por herpes que aún no se ha diagnosticado. Necesita receta y revisión.
¿Cuánto tiempo se puede usar un corticoide oftálmico?
El tiempo que indique el oftalmólogo, que suele ser corto y con retirada progresiva. Los tratamientos prolongados obligan a medir la presión intraocular de forma periódica por el riesgo de glaucoma y de catarata.
¿En qué se diferencia de una pomada oftálmica con antibiótico?
El antibiótico ataca a la bacteria y el corticoide solo apaga la inflamación, sin curar ninguna infección. Por eso un corticoide aislado está contraindicado cuando hay una infección activa no tratada del ojo.
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Última revisión: agosto de 2026. Fuente principal: prospecto y ficha técnica en CIMA (AEMPS).