Cuánto dura una pomada una vez abierta
Depende de dos cosas: lo que diga el envase y el tipo de envase. El símbolo del tarro abierto con «6M» o «12M» marca los meses de uso tras la apertura en cosméticos, mientras que en un medicamento el plazo aparece en el apartado de conservación del prospecto; y si no aparece ninguno, lo prudente en casa es no estirar un tubo dermatológico más de seis meses. Sin receta
El símbolo del tarro abierto con «6M», «12M» o «24M» indica los meses que dura el producto tras la primera apertura. Es obligatorio en cosmética, no en medicamentos.
En un medicamento, el dato manda en el prospecto, apartado de conservación. Si no dice nada, rige la caducidad del envase.
Regla doméstica prudente: un tubo dermatológico abierto, unos 6 meses; un tarro en el que metes el dedo, menos.
Monodosis: un uso y a la basura.
Oftálmicas: el caso más estricto, habitualmente 4 semanas desde la apertura.
El símbolo PAO: el tarro abierto con un número
En la parte de atrás de muchos envases hay un pequeño dibujo de un tarro sin tapa con una cifra dentro: 6M, 12M, 24M. Se llama PAO, del inglés period after opening, y significa exactamente eso: los meses durante los que el fabricante garantiza el producto una vez abierto, guardándolo en condiciones normales.
Ese símbolo procede de la normativa cosmética europea y es obligatorio en cosméticos cuya duración total supera los 30 meses. Por eso lo verás en hidratantes, protectores solares o cremas de pañal de venta libre, pero no necesariamente en un medicamento. No lo confundas con la fecha de caducidad, que va precedida de «CAD» o «EXP» y se refiere al envase cerrado; lo explicamos en detalle en la guía de pomadas caducadas.
En un medicamento manda el prospecto
Los medicamentos no usan el PAO, sino un texto. Búscalo en el apartado «Conservación» del prospecto —el punto 5— o en la caja: frases del tipo «utilizar en las cuatro semanas siguientes a la apertura» o «desechar a los 28 días». Si el prospecto no menciona ningún periodo tras la apertura, es que el laboratorio no ha establecido uno, y entonces la referencia sigue siendo la fecha de caducidad impresa.
Eso no significa que un tubo abierto hace tres años esté igual que el día uno. La estabilidad se estudia con el envase cerrado; el uso doméstico añade contaminación con cada aplicación, aire, cambios de temperatura y restos de piel. De ahí la recomendación práctica de farmacia, que no es una norma legal: anota la fecha de apertura y, para un tópico dermatológico de uso común, no lo estires más de seis meses una vez abierto. Localizar ese dato es más sencillo con la guía de cómo leer un prospecto.
Tubo o tarro: no duran lo mismo
El formato cambia el riesgo mucho más de lo que parece.
| Formato | Riesgo de contaminación | Cómo alargar su vida |
|---|---|---|
| Tubo con boquilla estrecha | Bajo: el contenido no vuelve a entrar | No apoyes la boquilla en la lesión; límpiala y cierra bien |
| Tarro de boca ancha | Alto: cada aplicación mete dedos y microbiota | Usa espátula o bastoncillo limpio, nunca el dedo |
| Envase con dosificador | Muy bajo: sistema cerrado | Mantén limpia la salida y no lo desmontes |
| Monodosis o unidosis | Nulo si se usa una vez | Tirar tras el uso, aunque sobre producto |
Los envases de gran tamaño invitan a alargarlos meses o años. Si compras un tarro grande de pomada de barrera para la zona del pañal, el problema no es el activo: es que el tarro lleva medio año recibiendo dedos. Con envases familiares, lo prudente es asignar un tarro por persona y usar espátula.
Monodosis: un uso y fuera
Las presentaciones unidosis existen precisamente porque no llevan conservantes. Al no llevarlos, cualquier microorganismo que entre encuentra un medio perfecto para crecer. Por eso el envase se abre, se usa y se tira, aunque quede la mitad del contenido y aunque te parezca un desperdicio. Guardar el sobre doblado en el bolso hasta mañana es exactamente lo que no hay que hacer.
Lo mismo vale para las ampollas y para los apósitos impregnados de un solo uso: en cuanto se rompe el sello, el producto deja de ser estéril. Si vas a curar una herida a lo largo de varios días, revisa la guía de pomadas y apósitos antes de reutilizar nada.
Pomadas oftálmicas: el caso más estricto
Todo lo que se aplica en el ojo es estéril, y el ojo tiene muy pocas defensas frente a una contaminación. Las pomadas oftálmicas multidosis suelen indicar en el prospecto un plazo corto tras la apertura, habitualmente cuatro semanas; comprueba siempre el texto del tuyo, porque hay excepciones.
Añade estas precauciones: no toques el ojo, la pestaña ni el párpado con la cánula; cierra inmediatamente; no compartas el tubo ni siquiera entre los dos ojos si uno está infectado; y si el tratamiento termina antes de agotar el envase, no lo guardes «para la próxima». Lo mismo se aplica a los lubricantes oculares en pomada, aunque sean de venta libre.
Cómo anotar la fecha de apertura
El sistema que funciona es el más simple: escribe el día que lo abres con un rotulador permanente en la caja —no en el tubo, que se borra con el roce— y guarda tubo y caja juntos. Añade, si el envase lo indica, el plazo de uso: «abierto 03/09, tirar 03/10».
Revisa el botiquín una vez al año y aprovecha para llevar a la farmacia todo lo que sobre. La guía del botiquín básico te dice qué reponer, y la del Punto SIGRE, dónde depositar lo demás.
Errores frecuentes
- Tomar la fecha de caducidad como fecha límite de uso de un envase abierto. Son cosas distintas.
- Guardar monodosis empezadas «para luego».
- Meter el dedo en el tarro y volver a tocarse la lesión con la misma mano.
- Reutilizar una pomada oftálmica de un episodio anterior de conjuntivitis.
- Trasvasar el contenido a un bote de viaje: pierdes lote, caducidad y esterilidad.
- Dejar el tubo abierto en el baño entre aplicaciones; consulta cómo conservar las pomadas.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el símbolo del tarro abierto con 12M?
Es el PAO, el periodo de uso tras la apertura: indica que el producto se garantiza durante doce meses desde que lo abres, si lo conservas bien. Es un símbolo obligatorio en cosmética, no en medicamentos, y no sustituye a la fecha de caducidad del envase cerrado.
Si el prospecto no dice nada, ¿cuánto dura una pomada abierta?
Entonces la referencia oficial sigue siendo la fecha de caducidad impresa. Aun así, en casa el envase se contamina con el uso, así que la recomendación prudente de farmacia es anotar la fecha de apertura y no alargar un tubo dermatológico más de unos seis meses.
¿Cuánto dura una pomada oftálmica después de abrirla?
Las pomadas oftálmicas multidosis suelen indicar un plazo corto tras la apertura, habitualmente cuatro semanas, porque deben mantenerse estériles. Comprueba el prospecto del tuyo, no toques el ojo con la cánula y no guardes el tubo para un episodio futuro.
Relacionado
- Pomadas caducadas: qué riesgo tienen
- Cómo conservar las pomadas en casa
- Cómo leer un prospecto sin perderte
- Punto SIGRE: cómo reciclar medicamentos
- Pomadas oftálmicas: todas las fichas
- El botiquín básico: qué tener y qué sobra
Última revisión: agosto de 2026. Fuente principal: prospecto y ficha técnica en CIMA (AEMPS).